Ferran Adrià y Agua KMZERO

Dime lo que comes y te diré quien eres. Dime dónde comes y te diré aún mejor quien eres.

Existe un tipo de personas para las que salir a comer a un restaurante se ha convertido en un acto cultural equiparable a ir a un museo, una exposición o un espectáculo de teatro o al cine; son los #foodie

El mundo entero se ha tomado la cocina como un paradigma muy serio y concreto de la vida.
La cocina es un arte que ha entrado en la cultura popular. La música, el diseño, la moda, el arte
contemporáneo todo estaba en la cultura popular, solo había una cosa que estaba pasada de moda, la
comida.

El mundo es un festival culinario gigante, la cocina ayuda a comprender nuestra relación con la naturaleza
incluso con el progreso.

Es el amor por la comida y hay una religión de adeptos que viven su pasión día a día. Algunos han pasado
de salir a comer fuera de casa una vez a la semana a tres o cuatro. Buscan nuevos locales, nuevos platos,
nuevas recetas y sacian su pasión por la comida hasta el siguiente descubrimiento.

Los foodie son auténticos conocedores de todo lo que rodea a la cocina, recetas, restaurantes, cocineros,
instrumentos de cocina, algunos hasta son capaces de enumerar el origen y el productor de un alimento.
Los puedes encontrar en diferentes puntos del planeta ávidos de completar su conocimiento de platos,
ahora viajar por placer es viajar para comer. Se puede decir que la gente viaja a una ciudad por un
restaurante. Entre los destinos top ten actuales de los foodtravellers están New York, Tokyo, London,
Copenhagen, Paris, Dranouter, San Sebastián, Modena, Lima, Barcelona, etc..

“Foodie es un término inglés informal para una clase particular de aficionados a la comida y a la bebida. La
palabra fue creada en 1984 por Paul Levy, Ann Barr y Mat Sloan para su libro, The Official Foodie
Handbook (El manual oficial para los foodies).”

A los foodies les encanta comer y hablar del último lugar donde fueron a comer, les gusta hacer fotos de la
comida y las comparten en redes sociales utilizan el neologismo foodporn. El hastag #foodporn inunda
#twitter e #instagram. El acto de fotografiar y publicar en twitter y el tiempo que esto conlleva ha generado
algunas reacciones entre los chefs.
Pierre Ganare dice: “Es una pena…, es una pena porque la temperatura
también es importante, tiene que ver con la calidad de la comida…, el tiempo de vida de un plato ronda los
cuatro minutos, si te pones a hacer fotos el espíritu del plato desaparece, el alma desaparece”.

Probar nuevas cosas, cosas antiguas, platos que eran parte del recetario de nuestras abuelas, saltarse las
barreras culturales y comer platos alrededor del mundo se ha convertido en una manera de atesorar
memorias gustativas. Destinos como los anteriormente citados han pasado a ser puntos en el mapa de
viajes de los amantes de la cocina. El mundo está lleno de eventos culinarios y de simposios, la
gastronomía se ha convertido en un acontecimiento.

La cocina no es una moda…, es una realidad cultural. La primera cultura de la humanidad es la cocina, es
normal que la gastronomía esté en la sociedad. La gente tiene que entender lo que es la gastronomía…La
gastronomía es una actitud delante de la alimentación, y esto no ha hecho más que empezar…

“¿De qué quieres que hablemos, de energía nuclear? Hablamos de lo que sabemos, no he
escuchado a nadie decir: yo no sé de comer. Es de las cosas más democráticas que hay.”
Ferran Adrià.